El ser o no ser de los salones del automóvil

El Salón del Automóvil de Barcelona, el único en España que tiene carácter internacional y que se incluye en el planing de la Asociación Internacional de Fabricantes, movió ficha en su edición de este año y cambio de nombre para pasar a denominarse Automobile Bercelona (video resumen en este enlace) en un intento por atraer a empresas especializadas en las nuevas tecnologías aplicadas al automóvil y ofrecer, entre sus contenidos, fórmulas para plantear el futuro de la automoción.

Ahora en París, ‘Le Mondial de l’Automobile’, el salón de otoño europeo de los años pares (en los impares es el de Frankfurt el que ocupa su lugar) ha anunciado cambios importantes en su estructura, esta vez con mucha antelación, ya que son de cara a su próxima edición, que se celebrará en el mes de octubre de 2018.

El objetivo que persiguen los responsables de la muestra parisina, la primera en aumentar el periodo de apertura a algo más de dos semanas (para conseguir tres fines d esemanas de afluencia de público), es doble: por un lado, seguir atrayendo a las marcas (a todas ellas a ser posible) para que el público acuda masivamente a la muestra y, por otra parte, adecuarse a los tiempos que vienen, al profundo cambio en el sector de la automoción que está en fase de transformarse de proveedor de automóviles a proveedor de servicios de movilidad.

Con los canales de comunicación actuales, cada vez más diversificados (medios tradicioonales, nuevos medios online, canales de Youtube y redes sociales) cada marca elige las formas de comunicar sus novedades. Los constructores prefieren buscar un impacto mediático en solitario y huyen del impacto compartido que proporcionan los salones. Así, pueden elegir el tiempo y la forma que más le convenga.

El futuro de los salonesLas presentaciones de coches nuevos son cada vez más raras en los salones. Las marcas prefieren organizar eventos propios para conseguir mayor repercusión.

Este cambio de usos de las marcas ha comportado una notable reducción de la implicación de las mismas en los salones, algo que Barcelona -un salón de segundo nivel internacional- ha sufrido en sus carnes y que tanto París como Frankfurt pueden empezar a sufrir próximamente si se confirman los anuncios realizados por diversas marcas que están pensando si acuden o no, por ejemplo, a la muestra alemana que abrirá sus puesrtas el 15 de septiembre. Algunas marcas ya no estuvieron en la pasada edición de la feria alemana y en París, el año pasado, hubo también algunas ausencias sonadas.

El «Mondial» de París se celebrará del 4 al 14 de octubre de 2018 y tendrá seis noches abiertas al público. Como atractivo para el gran público, montará una zona dedicada a los supercars e hipercars en el Pabellón 1, el más accesible, organizará un «Mondial de la Moto» integrado en el mismo Salón (en el pabellón 3) y un «Mondial» de la Mobilidad en el pabellón 2.2. Y por supuesto, todo ello aderezado con conferencias, mesas redondas y otros anexos que puedan atraer a las principales figuras de la industria y de todos aquellos que trabajan en el futuro de la automoción.

El futuro de los salonesLas marcas invierten mucho dinero en los salones y no obtienen el retorno esperado. El objetivo de los organizadores es mantenerlas fieles a los salones que organizan.

El automóvil vive momentos convulsos y aunque en algunos países se establezcan récords de ventas, en el horizonte se vislumbra un cambio tecnológico obligado por temas medioambientales de consecuencias imprevisibles. Además, habrá que ver hasta donde llegan las restricciones a la circulación en el ámbito urbano en un momento en que las grandes ciudades (con París a la cabeza, por cierto) replantean el tema del transporte urbano, primando los medios públicos al uso del automóvil privado con posibles peajes de entrada, encarecimiento y limitación del aparcamiento y la recuperación de aceras para peatones y bicicletas. 

Pero hay más. La llegada del automóvil autónomo y el camino hacia el coche compartido o los servicios de movilidad urbana son otros de los retos del futuro y los salones no deben dar la espalda a todas estas tendencias que casan mal con el esquema tradicional de los salones planteados simplemente como un lugar de exposición de novedades. Los salones deben convertirse en una herramienta útil para impulsar esta transformación del panorama de la industria del automóvil y parece que París, con este anuncio de cambios a un año vista, pretende liderar esta adaptación a los nuevos retos de la industria. 

Raymond Blancafort, en colaboración con:

 

 

comparte...


Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad