Las matriculaciones de turismos eléctricos de batería alcanzaron las 546.937 unidades en la UE durante el primer trimestre, en un mercado que volvió a crecer impulsado por los incentivos y la recuperación de marzo
El coche eléctrico volvió a ganar terreno en Europa en el arranque de 2026. Las matriculaciones de vehículos eléctricos de batería (BEV) en la Unión Europea crecieron un 48,9% en marzo respecto al mismo mes del año anterior, hasta alcanzar 234.532 unidades, según los últimos datos publicados por la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) en su informe mensual “New car registrations: +4% in Q1 2026; battery-electric 19.4% market share”.
El fuerte avance de marzo permitió cerrar un primer trimestre claramente positivo para el eléctrico. Entre enero y marzo se matricularon 546.937 coches eléctricos puros en la UE, un 32,5% más que en el mismo periodo de 2025, elevando su cuota de mercado hasta el 19,4%, frente al 15,2% de un año antes. Es decir, casi uno de cada cinco turismos nuevos vendidos en la Unión Europea fue ya eléctrico de batería.
Marzo reactiva el mercado europeo
El buen comportamiento del eléctrico se produjo en un contexto de recuperación general del mercado. Las matriculaciones totales de turismos en la UE crecieron un 4% en el primer trimestre, impulsadas en gran medida por el fuerte rendimiento de marzo, mes en el que el conjunto del mercado comunitario avanzó un 12,5%.
ACEA atribuye esta mejora a una mayor actividad de los consumidores, apoyada por nuevos o revisados beneficios fiscales y programas de incentivos en varios grandes mercados europeos. Este punto es importante: en la fuente principal no se vincula el repunte a conflictos geopolíticos concretos ni a una supuesta escasez de combustible, sino a la recuperación de la demanda y al efecto de las políticas de incentivo.
Italia, Francia y Alemania tiran del eléctrico
El crecimiento del eléctrico se apoyó en los principales mercados comunitarios. En el acumulado del primer trimestre, Italia registró un aumento del 65,7% en las matriculaciones de BEV, Francia creció un 50,4% y Alemania avanzó un 41,3%. En cambio, Bélgica fue la excepción entre los grandes mercados, con una ligera caída del 2,3%. Estos cuatro países concentran más del 60% de las matriculaciones de eléctricos de batería en la UE.
España también contribuyó al avance del mercado eléctrico europeo. En marzo, las matriculaciones de BEV crecieron un 46,4% en el mercado español, hasta las 11.863 unidades. En el acumulado de enero a marzo, el incremento fue del 41,6%, con 27.226 eléctricos puros matriculados.
Los híbridos siguen dominando el mix
Pese al avance del eléctrico puro, los híbridos continuaron siendo la tecnología más elegida por los compradores europeos. En el primer trimestre, las matriculaciones de híbridos eléctricos —incluyendo híbridos completos y mild hybrid— alcanzaron 1.089.421 unidades, con una cuota del 38,6% del mercado comunitario.
Los híbridos enchufables también reforzaron su posición. Entre enero y marzo se matricularon 268.344 PHEV, lo que elevó su cuota hasta el 9,5%, frente al 7,6% del primer trimestre de 2025. Su crecimiento estuvo apoyado por mercados como Italia, con un aumento del 110,1%, España, con un 74,2%, y Alemania, con un 19,3%.
Gasolina y diésel pierden peso
La otra cara del mercado fue la caída de las motorizaciones tradicionales. Las matriculaciones de gasolina descendieron un 18,2% en el primer trimestre, hasta 636.502 unidades, reduciendo su cuota del 28,7% al 22,6%. El diésel también siguió retrocediendo, con una caída del 15,7% y una cuota de apenas el 7,7%.
En conjunto, gasolina y diésel representaron el 30,3% del mercado de turismos nuevos en la UE, frente al 38,2% de un año antes. Este descenso confirma el desplazamiento progresivo del mercado hacia tecnologías electrificadas, aunque el liderazgo siga hoy en manos de los híbridos y no todavía del eléctrico puro.
Una transición que avanza, pero sigue dependiendo de incentivos
Los datos del primer trimestre muestran que el coche eléctrico mantiene una trayectoria ascendente en Europa, especialmente cuando existen señales regulatorias y estímulos fiscales claros. Sin embargo, el reparto del mercado también deja una lectura prudente: los BEV avanzan con fuerza, los PHEV crecen y los híbridos dominan, mientras que las tecnologías de combustión pierden peso de forma sostenida.
La electrificación europea gana velocidad, pero el mercado sigue mostrando que la transición no avanza de manera uniforme. El diseño de incentivos, la fiscalidad, la oferta disponible y la confianza del consumidor seguirán siendo determinantes para que el eléctrico pase de rozar el 20% a convertirse en una opción mayoritaria.


