La eficiencia energética en instalaciones y talleres se consolida como una de las principales palancas de descarbonización del retail automotriz
La descarbonización del sector de la automoción no depende únicamente de la electrificación del parque, sino también de la transformación de las propias redes de distribución. En este contexto, los concesionarios empiezan a emerger como actores clave en la reducción de emisiones a través de la gestión de sus propias operaciones.
Según el informe Net Zero Transformation: The Automotive Retail Opportunity – Capgemini Research Institute, los concesionarios pueden llegar a reducir hasta un 30% de su huella de carbono operativa mediante la implementación de medidas de eficiencia energética y optimización de sus instalaciones.
El análisis apunta a que una parte significativa de las emisiones del retail automotriz no proviene directamente del vehículo, sino del funcionamiento diario de los puntos de venta y los talleres.
Instalaciones y consumo energético, en el centro del reto
El informe identifica que cerca del 60% de las emisiones del concesionario están vinculadas al consumo energético de sus instalaciones, especialmente en áreas como climatización, iluminación o equipamiento técnico.
Este dato sitúa a la eficiencia energética como una de las vías más directas y rápidas para avanzar en la descarbonización del sector. La renovación de sistemas de iluminación, la mejora del aislamiento térmico o la instalación de energías renovables son algunas de las medidas con mayor impacto inmediato.
Además, el propio diseño de los concesionarios, con grandes superficies acristaladas y amplios espacios interiores, hace que el consumo energético tenga un peso especialmente elevado en su huella ambiental.
Una oportunidad que combina sostenibilidad y rentabilidad
Más allá del impacto medioambiental, la reducción de la huella de carbono está estrechamente ligada a la eficiencia operativa. La disminución del consumo energético se traduce directamente en una reducción de costes, lo que refuerza el interés empresarial por este tipo de inversiones.
Sin embargo, el informe señala que solo alrededor del 25% de las empresas del sector cuenta con una estrategia clara de descarbonización, lo que indica que existe todavía un amplio margen de mejora.
Este contexto sitúa la sostenibilidad no solo como una obligación regulatoria, sino como una oportunidad para mejorar la competitividad del negocio.
El concesionario, nuevo actor en la transición energética
La evolución del sector apunta a un cambio de rol para las redes de distribución. Tradicionalmente centradas en la comercialización y el servicio posventa, los concesionarios pasan a formar parte activa de la estrategia de sostenibilidad del conjunto de la automoción.
La presión regulatoria, cada vez más intensa, y la creciente exigencia de fabricantes y clientes están acelerando esta transformación. De hecho, más del 70% de las empresas del sector anticipa un aumento de las exigencias regulatorias en materia de sostenibilidad en los próximos años.
En este escenario, la capacidad de los concesionarios para reducir su impacto ambiental, optimizar sus operaciones y adaptarse a nuevas exigencias se perfila como un factor clave en la evolución del retail automotriz.
Faconauto Verde: una transición que también pasa por el punto de venta
La transformación hacia una automoción más sostenible no se limita al producto, sino que alcanza a toda la cadena de valor. En este proceso, el concesionario tiene la oportunidad de posicionarse como un actor activo en la transición, incorporando prácticas que reduzcan su impacto y mejoren su eficiencia.
Porque, más allá de vender vehículos más limpios, el reto pasa también por construir un modelo de distribución alineado con los objetivos de descarbonización.


