La electrificación de flotas corporativas ya es más rentable que ignorarla según un informe ‘Fleet Forward’. La economía ha tomado el relevo a la regulación como motor del cambio
La electrificación de las flotas corporativas en Europa ha dejado de ser una decisión de imagen para convertirse en una decisión financiera. El informe Fleet Forward, elaborado conjuntamente por EY y Eurelectric a partir de entrevistas con fabricantes, operadores logísticos, compañías eléctricas y firmas de leasing, concluye que operar una flota eléctrica ya cuesta menos que operar una de combustión en la mayoría de los escenarios analizados. El ahorro acumulado en costes operativos podría alcanzar los 246.000 millones de euros en toda Europa antes de 2030, unos 49.000 millones al año para el conjunto de los operadores.
Según el mismo estudio, las flotas corporativas representan el 60% de las matriculaciones de turismos nuevos en la UE y prácticamente la totalidad de las ventas de furgonetas, autobuses y camiones. Su capacidad de arrastre sobre fabricantes, proveedores de infraestructura y el mercado de segunda mano es enorme. Por eso Fleet Forward las señala como el principal acelerador disponible para escalar la movilidad eléctrica en Europa, muy por delante del comprador particular.
El kilómetro eléctrico ya gana al diésel
Los datos operativos del informe son contundentes. En Francia, un turismo eléctrico de empresa recorre cada kilómetro a un coste 0,09 euros inferior al del diésel equivalente, una ventaja del 33%. En furgonetas, la brecha sube a 0,13 euros por kilómetro gracias a la carga nocturna en depósito y al acceso sin restricciones a las zonas de bajas emisiones. En camiones pesados, el ahorro oscila entre el 7% en rutas de gran distancia hacia Europa del Este y el 20% en trayectos transfronterizos Francia-Alemania, donde los peajes penalizan más al combustible fósil.
El mantenimiento refuerza esa ventaja. Según EY y Eurelectric, los vehículos eléctricos cuestan entre un 20% y un 40% menos de mantener que sus equivalentes de combustión a lo largo de cinco años, gracias a la menor complejidad mecánica y a la ausencia de cambios de aceite y filtros.
2025, el año del punto de inflexión
En diciembre de 2025, los turismos eléctricos superaron por primera vez en la historia a los de gasolina en matriculaciones dentro de la UE. Fue por una décima —22,6% frente a 22,5%— pero confirmó una tendencia sólida que recoge Fleet Forward: la cuota de los BEV creció un 30% interanual durante ese año. En furgonetas, las ventas eléctricas se duplicaron en Alemania y el Reino Unido. En camiones pesados, casi doblaron su presencia en el mercado europeo.
La red de carga pública superó el millón doscientos mil puntos, triplicando los niveles de 2021. Y la Comisión Europea publicó su propuesta de Reglamento sobre Vehículos Corporativos Limpios, que fijará objetivos vinculantes de adquisición de vehículos de cero emisiones para grandes empresas a partir de 2030. El marco regulatorio y el económico apuntan ya en la misma dirección.


