El 51% de los directivos identifica la escasez de profesionales como una de las principales barreras para crear valor y otro 45% advierte de carencias de competencias en sus plantillas actuales
La transformación de la automoción avanza más rápido que la capacidad de muchas empresas para incorporar los perfiles que necesitan. El 51% de los directivos del sector identifica la escasez de talento como uno de los principales obstáculos para crear, entregar y capturar valor, hasta situarla como la segunda barrera más importante para las compañías.
A ello se añade otro problema interno: el 45% señala las carencias de competencias de su plantilla actual entre sus principales desafíos, según el Global Automotive Outlook de PwC, elaborado a partir de una encuesta a 720 directivos de fabricantes y proveedores Tier 1 de 33 países.
La conclusión apunta a una dimensión de la transformación del automóvil que va más allá de la tecnología o de la inversión. Las empresas necesitan incorporar nuevas capacidades al mismo tiempo que actualizan las competencias de quienes ya trabajan en ellas.
Los perfiles más estratégicos son también los más escasos
La dificultad se concentra precisamente en algunos de los ámbitos que tendrán mayor peso en la automoción de los próximos años.
PwC identifica la ingeniería de software, el desarrollo de inteligencia artificial y la gestión de plataformas digitales como áreas especialmente relevantes para el futuro y, simultáneamente, como aquellas donde resulta más difícil encontrar profesionales cualificados.
La paradoja es significativa. El 51% de los directivos sitúa la inteligencia artificial entre las tres tecnologías más importantes para alcanzar sus objetivos estratégicos durante los próximos cinco años, pero el propio informe detecta importantes carencias en IA e ingeniería de software.
El reto, por tanto, no consiste únicamente en decidir qué tecnologías incorporar. También pasa por disponer de las personas capaces de desarrollarlas, implantarlas y convertirlas en actividad real dentro de la empresa.
La transformación exige recualificar a las plantillas actuales
La respuesta tampoco puede depender exclusivamente de nuevas contrataciones. La dimensión de los cambios que atraviesa la automoción obliga a actualizar y reciclar las competencias de las plantillas existentes, especialmente a medida que software, datos, automatización e inteligencia artificial ganan presencia en más partes de la cadena de valor.
PwC incluye precisamente el reciclaje profesional entre las carencias que siguen pendientes en el sector, junto con la inteligencia artificial, el desarrollo de software y la transformación cultural.
Esto amplía el reto más allá de los departamentos tecnológicos. La digitalización afecta a ingeniería y fabricación, pero también a logística, comercialización, relación con el cliente, posventa y funciones corporativas.
Del conocimiento mecánico a una combinación de capacidades
La automoción seguirá necesitando competencias industriales y técnicas tradicionales, pero tendrá que combinarlas progresivamente con otras procedentes del mundo digital.
El vehículo incorpora cada vez más software, conectividad y servicios digitales, mientras que las empresas utilizan tecnologías avanzadas para diseñar productos, gestionar cadenas de suministro o relacionarse con el cliente.
Esta evolución obliga a construir perfiles más híbridos. El conocimiento del automóvil sigue siendo fundamental, pero debe convivir cada vez más con capacidades digitales, analíticas y tecnológicas.
Para una industria caracterizada por una fuerte especialización profesional, la transición plantea además el desafío de preservar experiencia acumulada mientras se incorporan nuevas competencias.
El talento se convierte en una cuestión de competitividad
La escasez de profesionales cualificados deja así de ser únicamente un problema de recursos humanos. Si las capacidades más difíciles de encontrar coinciden con aquellas que las empresas consideran más relevantes para competir, la disponibilidad de talento puede terminar condicionando la velocidad de transformación de cada compañía.
El 51% que ya identifica su escasez como una barrera refleja hasta qué punto la cuestión ha entrado en la agenda estratégica del sector.
La nueva automoción necesitará inversión, tecnología y nuevos modelos de negocio, pero también personas capaces de hacerlos funcionar. La carrera por transformar el automóvil será, cada vez más, también una carrera por atraer, formar y conservar el talento necesario para hacerlo posible.


