La nueva normativa europea sobre emisiones, Euro 7, ha vuelto a abrir el debate sobre los ritmos que debe llevar esta transformación en los próximos años.
La nueva normativa europea que tiene que estar en vigor a partir de 2026 sigue a debate. Entre otras cosas, se ha planteado la posibilidad de que la normativa Euro 7 incluya como obligación que los vehículos tengan un supercatalizador como sistema de anticontaminación. Algo que ha provocado que la automoción europea se pronuncie e indique que este requisito es “similar a una prohibición de los motores de combustión interna”.
Según ACEA, los escenarios de límites de emisiones presentados a la Comisión Europea darían como resultado en la práctica una situación muy similar a una prohibición de los vehículos propulsados por motor de combustión interna. Además, en esta “casi prohibición” se incluirían a los vehículos híbridos.
A lo anterior, la asociación europea mencionada indica que “las soluciones técnicas destinadas a cumplir los valores límite extremadamente bajos propuestos serán muy costosas y enormemente complicadas”.
La propuesta de CLOVE
Fue hace unas semanas, según informó la agencia Reuters, cuando un consorcio de investigadores encargado por la Unión Europea (UE), y conocido como CLOVE, recomendó que la llamada normativa Euro 7 endurezca, aún más, los límites de emisiones contaminantes de los automóviles a partir de 2025. Incluyen tanto a los óxidos de nitrógeno como el monóxido de carbono.
Aunque sus recomendaciones no son vinculantes, sí serán consideradas por la Comisión Europea en el proceso de elaboración de normas. Como principal consecuencia, si se entendiese este criterio en la futura Euro 7, los híbridos podrían dejar de ser considerados como «inversiones sostenibles” y equiparse casi a los motores de combustión tradicional.
En este sentido, una gran parte del sector de la automoción a nivel europeo ha mostrado su descontento y preocupación con estas recomendaciones realizadas por CLOVE. Muchos fabricantes, por ejemplo, señalan que el híbrido ha centrado grandes inversiones en los últimos meses ya que es visto como un “puente” hacia el eléctrico y no puede dejar de serlo.