La oferta de vehículos electrificados alcanza un máximo histórico en la UE mientras su incorporación al parque sigue siendo lenta: los eléctricos puros representan el 2,3% de los turismos en circulación y los híbridos enchufables, otro 1,4%
Europa nunca había tenido tantos vehículos electrificados entre los que elegir. Los fabricantes comercializan ya más de 400 modelos recargables en la Unión Europea, pero esa expansión de la oferta todavía tiene un reflejo limitado en los vehículos que circulan por sus carreteras.
El nuevo Automobile Industry Pocket Guide 2026 de ACEA, publicado el 24 de septiembre, constata que menos del 5% del conjunto de vehículos que circulan en Europa dispone de enchufe, pese a la fuerte ampliación del catálogo eléctrico durante los últimos años.
La diferencia es todavía más clara al observar únicamente los turismos. Los últimos datos consolidados de parque, correspondientes a 2024, sitúan a los eléctricos puros en el 2,3% de los coches en circulación y a los híbridos enchufables en el 1,4%. Juntos representan apenas el 3,7% del parque europeo de turismos.
Las ventas cambian mucho más rápido que el parque
La fotografía es muy diferente cuando se observa el mercado de vehículos nuevos. Entre enero y agosto de 2026, los eléctricos puros alcanzaron ya el 21,7% de las matriculaciones de turismos de la UE, mientras los híbridos enchufables representaron otro 10%. Es decir, casi un tercio de los coches nuevos vendidos durante ese periodo tenía enchufe.
La comparación refleja las dos velocidades de la transición. La oferta y las matriculaciones pueden transformarse con rapidez, pero sustituir un parque de 256 millones de turismos requiere mucho más tiempo. En total, por las carreteras de la UE circulaban en 2024 unos 294 millones de vehículos de todas las categorías.
Ese desfase explica que el aumento de modelos disponibles no se traduzca automáticamente en una transformación equivalente del parque. Una parte muy elevada de los vehículos actuales continuará circulando durante años, incluso aunque la cuota de las nuevas tecnologías siga aumentando en las matriculaciones.
El coche europeo tiene ya 12,7 años de media
La edad del parque añade otra dimensión al problema. El turismo que circula por la UE tiene una antigüedad media de 12,7 años, mientras las furgonetas alcanzan los 12,9 años y los camiones los 14.
España se sitúa por encima de esa media. Según los datos recopilados por ACEA, los turismos españoles alcanzaban en 2024 los 14,5 años de antigüedad, frente a los 12,7 años del conjunto europeo. Las furgonetas españolas llegaban a 14,7 años y los camiones a 15,1.
La combinación de una oferta eléctrica cada vez mayor con un parque antiguo dibuja así uno de los grandes retos del mercado europeo: no tanto disponer de vehículos electrificados, sino conseguir que los nuevos modelos sustituyan efectivamente a los que ya circulan.
Más de un millón de puntos de recarga, pero muy concentrados
La infraestructura también continúa creciendo. ACEA contabiliza alrededor de 1,1 millones de puntos públicos de recarga en la UE en 2025, con una media aproximada de siete turismos eléctricos puros en circulación por cada punto.
El despliegue, sin embargo, sigue muy concentrado geográficamente. Francia, Alemania y Países Bajos reúnen por sí solos el 56% de todos los puntos públicos de la Unión Europea. Alemania disponía de unos 200.800, Países Bajos de 202.800 y Francia de 186.700, frente a aproximadamente 46.900 en España.
Más de un tercio de los Estados miembros cuenta además con menos de un punto público de recarga por cada 1.000 habitantes.
De ampliar la oferta a renovar el parque
El salto desde los cerca de 290 modelos recargables que ACEA contabilizaba en su anterior edición hasta los más de 400 actuales muestra la velocidad con la que se está ampliando la gama disponible. Sin embargo, la evolución del parque sigue una dinámica mucho más lenta.
La próxima fase de la electrificación europea se juega, por tanto, menos en disponer de nuevos modelos y más en conseguir que una oferta cada vez más amplia encuentre suficiente demanda para acelerar la sustitución de los vehículos antiguos.
El contraste resume la situación actual del mercado: Europa dispone ya de centenares de alternativas enchufables y estas tecnologías ganan rápidamente peso en las matriculaciones, pero más del 96% de los turismos que circulan todavía no se conecta a la red.


