La recuperación del mercado español de turismos arranca con fuerza en 2026, pero la falta de incentivos plenamente operativos y la incertidumbre sobre su aplicación real amenazan con enfriar el ritmo de ventas en los próximos meses.
España inició 2026 con una ligera recuperación en el mercado de turismos nuevos tras el estancamiento de diciembre, registrando 73.103 matriculaciones en enero, lo que representa un 1 % más que un año antes. Aunque el avance es moderado, refleja un primer indicio de resistencia en un contexto complejo para la automoción europea.
Este crecimiento es aún más significativo si se excluyen los efectos extraordinarios del primer mes de 2025, cuando las entregas se vieron impulsadas por programas de reposición vinculados a la tormenta Dana de finales de 2024 y el Plan Reinicia Auto que generó casi 4.000 unidades adicionales. De hecho, sin ese efecto, la mejora interanual habría superado el 6 % al arrancar el año.
Incentivos eléctricos pendientes, incertidumbre presente
A pesar de estos datos positivos, la falta de claridad y operatividad de las ayudas a los vehículos electrificados genera incertidumbre en la demanda.
El Plan Auto+ 2026, el nuevo programa de ayudas directas para la compra de vehículos eléctricos y electrificados con dotación de 400 millones de euros —parte del marco del Plan España Auto 2030— ya está aprobado y vigente con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026. Esta ayuda sustituye al anterior plan MOVES y pretende simplificar trámites y agilizar el cobro de incentivos aplicándolos directamente al precio del vehículo, además de favorecer modelos asequibles y fabricados en Europa.
Aun así, las bases y mecanismos concretos para su aplicación siguen en fase de publicación oficial, lo que en la práctica está demorando su efecto real en el mercado y dejando a muchos compradores en una “situación de espera”.
Además, el sector apunta a que los fondos disponibles podrían agotarse a mediados de 2026 si la velocidad de matriculaciones se mantiene, lo que añade presión sobre la necesidad de ampliar o renovar el presupuesto más allá de los 400 millones previstos.
‘Private buyers’ sufren más que otros canales
Mientras el mercado de alquiler mantiene su ritmo —con un fuerte crecimiento del 63,5 % en enero—, los canales más sensibles al precio muestran tensiones. Las matriculaciones de particulares retrocedieron un 6,4 %, y las de empresas bajaron un 2,4 %, lo que refleja la sensibilidad del comprador privado ante la ausencia de apoyos fácilmente accesibles.
Esto coincide con periodos de caída más marcada en segmentos tradicionales: las ventas de vehículos de gasolina descendieron un 22,5 %, quedando en el 22,6 % de cuota, mientras que el diésel se desplomó un 33,7 % hasta apenas un 4,5 % de cuota. En conjunto, los motores de combustión interna representaron menos del 30 % del mercado en enero, acercándose progresivamente al peso combinado de las tecnologías electrificadas.
La electrificación sigue al alza, pero con matices
Los vehículos totalmente eléctricos (BEV) registraron 6.472 matriculaciones en enero, lo que supone una subida del 26,9 % interanual y una cuota del 8,9 % del mercado, aunque parte de este crecimiento responde a la inercia de los últimos meses de 2025. A su vez, los híbridos enchufables (PHEV) alcanzaron 8.740 unidades (+66,7 %) y una cuota del 12 %.
Combinando ambos segmentos, las matriculaciones electrificadas alcanzaron 15.212 unidades, un crecimiento del 47,1 % interanual, con una cuota conjunta del 20,8 %, lo que demuestra que el impulso hacia tecnologías más limpias sigue siendo una tendencia clara, aunque el ritmo de crecimiento está ligado a la disponibilidad de incentivos efectivos.
Además de las ayudas directas del Plan Auto+, el Plan Nacional de Renovación del Parque Motorizado, previsto en la Ley de Movilidad Sostenible, representa otro instrumento importante para dinamizar la demanda de vehículos más eficientes y seguros —incluidos los electrificados—. Esta herramienta legislativa debe ponerse en marcha antes del 5 de marzo de 2026 y está diseñada para facilitar la substitución de vehículos antiguos por otros más modernos y de menor impacto ambiental, aportando una base estructural al impulso de las ventas en un momento clave para la automoción española.
Aunque los indicadores de enero muestran que España mantiene su capacidad de crecimiento en matriculaciones, la situación del mercado depende cada vez más de la rapidez y claridad en la aplicación de los nuevos incentivos, así como de la ejecución efectiva de medidas complementarias como el Plan de Renovación del Parque. Sin estos apoyos claramente desplegados, la transición hacia un parque móvil más moderno podría ralentizarse, con impacto en la confianza del consumidor y la planificación de los concesionarios para los meses venideros.


