El historial del vehículo, el kilometraje y el estado de los componentes se convierten en referencias cada vez más relevantes para anticipar incidencias y preparar mejor cada unidad antes de su venta
El mantenimiento y la revisión preventiva están adquiriendo una importancia creciente en el mercado del vehículo de ocasión. El envejecimiento del parque, el aumento del kilometraje y el coste que pueden alcanzar determinadas reparaciones convierten el conocimiento previo del estado del automóvil en un elemento cada vez más relevante tanto para el profesional como para el comprador.
No todas las averías pueden anticiparse ni evitarse. Sin embargo, el análisis del historial, la comprobación de las operaciones de mantenimiento realizadas y la revisión de determinados elementos permiten identificar señales que pueden ayudar a reducir riesgos o, en algunos casos, evitar que una incidencia termine derivando en una reparación de mayor alcance.
Un ejemplo lo ofrece un análisis elaborado por GarantiPRO a partir de una selección de 5.000 averías cubiertas por sus garantías mecánicas, gestionadas entre el 1 de enero y el 15 de septiembre de 2026. El estudio identifica 2.090 casos, el 41,8% del total, en los que aparece alguna señal asociada al desgaste, al mantenimiento o al uso del vehículo. Estas incidencias concentran además el 45% del coste de reparación registrado.
Cuatro de cada diez averías presentan señales que permiten poner el foco en la prevención
La clasificación realizada por GarantiPRO distingue varios grupos de incidencias.
Un 15,3% de las averías, equivalente a 765 casos, está relacionado con elementos de desgaste o mantenimiento, como baterías, embragues, frenos, distribución, correas, filtros, bujías, neumáticos, amortiguadores o componentes de suspensión.
Otro 23,2%, 1.160 averías, presenta una posible relación con mantenimiento o uso e incluye incidencias vinculadas a elementos como turbo, filtro de partículas, EGR, AdBlue, inyectores, catalizador, sistemas de refrigeración o bomba de agua. A ellos se añade un 3,3% de casos mixtos, en los que aparecen conjuntamente elementos de desgaste y otros sistemas mecánicos o electrónicos.
El propio análisis advierte de que esta clasificación no permite concluir que todas esas averías fueran evitables ni establece una relación causal entre una ausencia de mantenimiento y el fallo registrado. Lo que sí permite es identificar ámbitos en los que una revisión más exhaustiva puede ayudar a anticipar determinados problemas.
El historial de posventa puede ayudar también a preparar mejor el VO
El valor de estos datos no se limita a conocer qué componentes fallan con mayor frecuencia. La información generada durante la vida del vehículo puede utilizarse también en las fases de compra, valoración y preparación de una unidad de ocasión.
GarantiPRO utiliza sus datos de averías para elaborar análisis por modelo, motorización, antigüedad y kilometraje. El objetivo es que la información generada en posventa pueda servir como referencia para orientar la revisión del vehículo antes de ponerlo de nuevo a la venta.
Comprobar las revisiones realizadas, detectar operaciones pendientes o conocer el estado de determinados componentes permite al profesional planificar trabajos y tener en cuenta su posible coste al valorar cada unidad.
El coste de determinadas averías eleva el valor de anticiparse
En la muestra analizada por GarantiPRO, el coste medio de reparación se sitúa en 1.264 euros, aunque la mitad de las intervenciones tuvo un coste igual o inferior a 703 euros.
Las reparaciones de 2.000 euros o más concentran el 52,2% del coste total observado. Por componentes, las intervenciones en las que aparece relacionado el motor alcanzan un importe medio de 6.530 euros, las vinculadas a la caja de cambios se sitúan en 4.636 euros y aquellas en las que aparece el turbocompresor alcanzan los 2.759 euros. Estas cifras corresponden al importe total de cada reparación y no al coste aislado de sustituir una pieza.
El kilometraje también introduce diferencias. Las averías registradas en vehículos con menos de 50.000 kilómetros presentan un coste medio de 777 euros, mientras que en unidades con 200.000 kilómetros o más asciende a 1.561 euros. Por antigüedad, el importe medio más elevado aparece en los vehículos de entre 10 y menos de 15 años, con 1.532 euros.
El coste está llevando a algunos conductores a retrasar el mantenimiento
La prevención cobra especial importancia en un contexto en el que una parte de los conductores está aplazando determinadas intervenciones por motivos económicos.
El documento de GarantiPRO recoge los resultados del estudio «Seguridad vial ante el triple reto: la inflación, coches pesados y clima extremo», elaborado por Fundación CEA y Continental a partir de 1.102 conductores. Según esa investigación, el 59% había pospuesto alguna reparación o mantenimiento por motivos económicos.
El 47% había retrasado trabajos considerados menores y un 12% había aplazado la sustitución de elementos de seguridad, como neumáticos o frenos, por falta de presupuesto.
A ello se suma un parque de turismos cuya edad media se sitúa cerca de los 14,6 años, lo que incrementa la relevancia de conocer correctamente el estado de cada vehículo.
Revisar antes para reducir incertidumbre después
En el vehículo de ocasión, edad y kilometraje ofrecen información útil, pero no explican por sí solos el estado real de una unidad. Dos automóviles con características similares pueden haber tenido historiales de mantenimiento y condiciones de uso muy diferentes.
Por eso, la combinación de historial, mantenimiento, kilometraje, antigüedad y revisión técnica de los componentes permite construir una fotografía más completa antes de poner un vehículo a la venta.
Los datos de GarantiPRO muestran que una parte relevante de las averías registradas presenta señales relacionadas con ámbitos sobre los que es posible poner el foco durante esa fase de preparación. No significa que puedan eliminarse todas las incidencias, pero sí que utilizar mejor la información disponible en la posventa puede ayudar a reducir incertidumbre, anticipar determinados riesgos y mejorar la preparación del vehículo de ocasión.


