La reparación sin pintura permite reducir tiempos de inmovilización, conservar la pintura original y agilizar la recuperación de vehículos afectados por tormentas
Con la llegada de mayo y junio comienza en España uno de los periodos con mayor probabilidad de presenciar tormentas de granizo, especialmente en zonas del interior peninsular. Un fenómeno meteorológico cada vez más habitual y virulento que puede provocar daños importantes en vehículos en cuestión de minutos, afectando tanto a clientes particulares como a campas, flotas y stock de concesionarios. Ante este escenario, la capacidad de reacción y la rapidez en la reparación se han convertido en factores clave para minimizar el impacto operativo y económico.
El granizo se ha convertido en uno de los fenómenos meteorológicos con mayor impacto sobre el sector de la automoción. Para las redes de concesionarios en particular, este tipo de episodios supone un desafío operativo importante: valorar daños, coordinar reparaciones, gestionar la relación con aseguradoras y clientes, y minimizar el tiempo de inmovilización de los vehículos.
Actuar rápido y documentar los daños
Ante un vehículo afectado por granizo, el primer paso es revisar el alcance de los daños y documentarlos correctamente. Fotografiar la carrocería desde distintos ángulos, comprobar lunas, techo, capó y laterales, y revisar la cobertura de la póliza son acciones clave antes de iniciar cualquier reparación.
Desde Lever Touch, compañía líder en reparación de vehículos dañados por eventos climáticos y medioambientales, recuerdan que no todos los daños requieren una intervención tradicional de chapa y pintura. En muchos casos, cuando la pintura original no se ha visto afectada, es posible optar por técnicas de reparación sin pintura, especialmente indicadas para abolladuras provocadas por granizo.
La reparación PDR, una alternativa eficiente
La reparación PDR, siglas de Paintless Dent Repair, permite corregir abolladuras sin lijar, masillar ni repintar la pieza. Esta técnica trabaja sobre la chapa mediante herramientas específicas y permite recuperar la forma original de la carrocería conservando la pintura de fábrica.
Su principal ventaja es que reduce los tiempos de reparación y evita intervenciones más invasivas sobre el vehículo. Para concesionarios y grupos de automoción, esto resulta especialmente relevante cuando se producen episodios de granizo que afectan a un volumen elevado de unidades.
Impacto directo en la rentabilidad y la experiencia de cliente
En un contexto en el que la disponibilidad de stock, la rapidez en la entrega y la satisfacción del cliente son factores críticos, contar con protocolos de actuación ante daños por granizo puede marcar la diferencia.
La reparación sin pintura permite reducir depreciaciones, acelerar la vuelta del vehículo al circuito comercial y ofrecer una respuesta más ágil al cliente final. Además, contribuye a conservar el valor del vehículo al mantener el acabado original de fábrica.
Lever Touch trabaja con fabricantes, concesionarios, flotas y aseguradoras en la gestión de daños por granizo, combinando equipos técnicos especializados con soluciones de reparación adaptadas a grandes volúmenes de vehículos.
Prepararse antes de la tormenta
Más allá de la reparación, el aumento de fenómenos meteorológicos extremos está llevando al sector a reforzar sus protocolos preventivos. Identificar zonas de riesgo, contar con partners especializados, establecer procesos de peritación rápida y tener definidos circuitos de actuación puede ayudar a reducir el impacto económico y operativo de estos episodios.
Para las redes de concesionarios, el granizo ya no es solo una incidencia puntual. Es un riesgo climático con impacto directo en la operativa, la rentabilidad y la experiencia de cliente.


