El Estudio Motor 2026 de El Observatorio Cetelem confirma que internet sigue siendo determinante en el proceso de compra: 9 de cada 10 conductores buscan información online, con las webs de marcas, motor y concesionarios como principales canales de consulta.
La web del concesionario se consolida como una pieza clave en la decisión de compra del coche. Según el apartado “Fuentes de información utilizadas en el proceso de compra” del Estudio Motor 2026, elaborado por El Observatorio Cetelem, el 42% de los conductores españoles consulta páginas de concesionarios antes de elegir vehículo. El dato sitúa a la red oficial como la tercera fuente online más utilizada, por detrás de las webs de marcas, con un 54%, y de las webs especializadas de motor, con un 46%.
La lectura es relevante para un sector en el que el proceso comercial ya no empieza necesariamente en la exposición física. El comprador llega al concesionario después de comparar modelos, precios, financiación, tecnologías, opiniones y disponibilidad de stock. En ese recorrido, la página del concesionario deja de ser un escaparate secundario para convertirse en una herramienta de decisión, especialmente cuando ofrece información clara, actualizada y útil sobre inventario, ofertas, vehículo de ocasión, financiación, tasación o servicios de posventa.
Una búsqueda cada vez más digital, pero no menos vinculada al punto de venta
El estudio constata que las consultas en internet siguen siendo clave en la compra de coche: 9 de cada 10 conductores recurren a canales online durante el proceso. Aunque las webs de las marcas mantienen la primera posición, el peso de las páginas de concesionarios muestra que el comprador no busca solo información genérica sobre un modelo, sino también disponibilidad real, precio concreto, condiciones comerciales y proximidad.
Esa diferencia es importante. La marca ayuda a construir deseo y conocimiento de producto, pero el concesionario aterriza la decisión: qué unidad está disponible, qué financiación puede encajar, qué vehículo se puede entregar a cambio, qué plazo hay, qué garantía se ofrece y qué servicios acompañan a la compra. En un mercado marcado por precios altos, incertidumbre tecnológica y mayor comparación entre alternativas, esa información gana valor.
La web del concesionario, más allá del inventario
La digitalización del punto de venta no puede limitarse a publicar coches en stock. El comprador espera encontrar un recorrido completo: fichas claras, imágenes fiables, precios transparentes, simulaciones de cuota, opciones de financiación, información sobre ayudas, diferencias entre tecnologías, garantías, valoraciones de clientes y canales sencillos de contacto.
Esto afecta tanto al vehículo nuevo como al de ocasión. En VO, la calidad de la información es todavía más determinante, porque el cliente necesita confianza sobre kilometraje, estado, garantía, historial, financiación y entrega. Para el concesionario, una web bien estructurada permite competir no solo por precio, sino por seguridad, profesionalidad y servicio.
La IA añade una nueva capa al proceso de compra
El informe de Cetelem también refleja una tendencia que empieza a cambiar las reglas del juego digital: el 41% de los conductores afirma haber utilizado inteligencia artificial en alguna ocasión durante el proceso de compra de un coche, y un 16% declara usarla de forma habitual. Sus principales usos son comparar modelos y marcas, ajustar la elección al presupuesto y resolver dudas técnicas.
Este dato introduce un reto adicional para los concesionarios. Ya no basta con que la información sea comprensible para el usuario; también debe estar bien organizada para que pueda ser interpretada por buscadores, comparadores y asistentes de IA. La visibilidad digital dependerá cada vez más de la calidad del dato: versiones, acabados, equipamientos, precios, disponibilidad, financiación, servicios y respuestas claras a las dudas habituales del comprador.
Del clic al cliente
El crecimiento de los canales digitales no elimina el papel del concesionario, sino que lo desplaza hacia una fase más consultiva. Cuando el cliente llega al punto de venta, muchas veces ya ha hecho una primera criba online. Por eso, la coherencia entre lo que ve en la web y lo que encuentra en la concesión será clave para convertir interés en operación.
La oportunidad para la red oficial está en integrar todo el recorrido: atraer tráfico, ofrecer información fiable, facilitar el contacto, preparar la visita, dar continuidad comercial y acompañar después al cliente en financiación, entrega, mantenimiento y posventa. En ese esquema, la web deja de ser un canal aislado y pasa a formar parte de la relación completa con el comprador.
El Estudio Motor 2026 confirma que el proceso de compra del coche se ha digitalizado, pero también que el concesionario sigue ocupando un lugar relevante en la decisión. La diferencia estará en qué redes sean capaces de convertir su presencia online en confianza, claridad y valor para un cliente que compara más, pregunta más y necesita más certezas antes de comprar.


