Los últimos datos de la DGT confirman que la mayoría de los accidentes graves se siguen produciendo en vías secundarias, un entorno donde la conducción adaptativa, la tecnología y la renovación del parque pueden marcar la diferencia.
Cada periodo vacacional permite observar con mayor claridad cómo se comporta la movilidad en España. Y los datos más recientes de la Dirección General de Tráfico (DGT), correspondientes a la operación especial de Semana Santa 2026, vuelven a señalar una constante: la mayoría de los accidentes mortales se producen en carreteras convencionales.
En concreto, cerca del 90% de los fallecidos registrados durante este periodo tuvo lugar en este tipo de vías, frente a un porcentaje muy inferior en autopistas y autovías. Esta tendencia no es nueva, pero sí especialmente relevante, porque identifica con precisión dónde existe un mayor margen de mejora.
Un entorno que exige más atención
Las carreteras secundarias representan una parte esencial del sistema viario español y concentran una gran parte de los desplazamientos cotidianos. Sin embargo, sus características —calzadas más estrechas, doble sentido de circulación, intersecciones frecuentes— requieren una conducción más anticipativa.
Según datos de la DGT, los accidentes más habituales en este tipo de vías siguen siendo las salidas de vía y las colisiones frontales, dos tipologías directamente relacionadas con factores como la distracción, la velocidad inadecuada o la fatiga.
Lejos de ser una debilidad estructural sin solución, este escenario permite enfocar mejor las estrategias de seguridad: adaptar la conducción al tipo de vía sigue siendo una de las herramientas más eficaces para reducir el riesgo.
El valor creciente de la tecnología
En paralelo, la evolución del vehículo está aportando nuevas herramientas para mejorar la seguridad en estos entornos. Los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS), cada vez más extendidos, están diseñados precisamente para actuar en situaciones críticas:
- La frenada automática de emergencia reduce el riesgo de colisiones por alcance o distracción
- El asistente de mantenimiento de carril ayuda a evitar salidas involuntarias
- Los detectores de fatiga alertan al conductor en trayectos largos o monótonos
Diversos estudios europeos, como los recogidos por el European Transport Safety Council (ETSC), apuntan a que este tipo de tecnologías puede reducir hasta en un 30% determinados tipos de accidentes cuando se utilizan correctamente.
Renovar el parque, una palanca clave
En este contexto, la antigüedad del parque automovilístico adquiere una relevancia directa. España mantiene una edad media superior a los 14 años, lo que implica que una parte significativa de los vehículos en circulación no incorpora estos sistemas.
La renovación progresiva del parque no solo mejora la eficiencia o reduce emisiones: incrementa de forma directa el nivel de seguridad en carretera, especialmente en entornos más exigentes como las vías convencionales.
Cada vehículo nuevo que se incorpora a la circulación supone sumar capacidad de prevención, asistencia y protección.
Conducción y conocimiento: una combinación necesaria
Más allá de la tecnología, la seguridad vial sigue dependiendo en gran medida del comportamiento del conductor. La adaptación de la velocidad, el respeto de las distancias de seguridad y la eliminación de distracciones continúan siendo factores determinantes.
En este sentido, los datos no solo sirven para describir una realidad, sino para orientar el aprendizaje: identificar dónde se producen los accidentes permite actuar mejor sobre cómo evitarlos.
El papel del concesionario
Los concesionarios, como punto de contacto directo con el conductor, tienen un papel relevante en este proceso. No solo facilitan el acceso a vehículos más seguros, sino que pueden contribuir a explicar y poner en valor la tecnología disponible, ayudando a que el usuario la integre en su conducción cotidiana.
La seguridad vial no es únicamente una cuestión de infraestructuras o normativa. También es una cuestión de información, comprensión y uso adecuado de los recursos disponibles.
Sobre Faconauto Seguridad Vial
Este contenido forma parte de Faconauto Seguridad Vial, una iniciativa impulsada con el compromiso de reforzar la cultura de la prevención, la innovación y la protección de la vida en carretera. Un proyecto posible gracias al apoyo de MAPFRE, socio estratégico de Faconauto en esta línea de trabajo, que comparte el propósito de avanzar hacia una movilidad más segura, sostenible y conectada.


