Así afrontan los concesionarios británicos el anuncio del Gobierno del Reino Unido de prohibir la venta de modelos de gasolina y diésel a partir de 2030

Como efecto inmediato, el interés de los vehículos eléctricos ha aumentado un 500% desde el anuncio de la prohibición de los motores de combustión interna. 

La transición ecológica hacia la descarbonización ha pisado el acelerador tras el impacto de la COVID-19. Muchos países están adelantando sus esfuerzos para conseguir reducir el impacto medioambiental generado por la movilidad. Un ejemplo de ello es el anuncio de Reino Unido de prohibir la venta de modelos de gasolina y diésel a partir de 2030. Así han reaccionado los concesionarios tras la noticia. 

Desde la asociación de los distribuidores de Reino Unido, la NFDA, han asegurado que esa prohibición es un desafío elevado teniendo en cuenta la demanda actual. “La nueva fecha límite es desafiante. Siguen existiendo una serie de barreras prácticas para la aceptación de los vehículos eléctricos. Debemos evitar una situación en la que los conductores menos acomodados se vean disuadidos de comprar un coche nuevo cuando llegue el momento de reemplazar el anterior por el precio de los eléctricos”.

Por su parte, la reacción inmediata del consumidor ha sido interesarse por los vehículos eléctricos. Según BuyaCar.co.uk, el interés en los vehículos eléctricos se ha incrementado en un 500% en la última semana. Es especialmente llamativo el crecimiento experimentado desde que se anunció la prohibición de la venta de nuevos modelos de gasolina y diésel a partir de 2030.

Por otro lado, los distribuidores oficiales están analizando en detalle cómo les afectará la entrada en vigor de esta normativa, especialmente en su modelo de negocio. Según recoge Motor Trader, los costes de los distribuidores aumentarán de forma considerable con esta legislación. 

Más inversiones y cambios en el taller

Apuntan que los concesionarios de automóviles necesitarán invertir significativamente en nuevos suministros eléctricos para respaldar su negocio. Esto podría ser especialmente importante para los concesionarios en ubicaciones rurales. La consultora británica Rapleys asegura que en una ubicación rural el costo de instalar un banco de cargadores de vehículos era superior a 250.000 libras.

En lo que respecta a los talleres, el cambio hacia los vehículos eléctricos los hará significativamente más limpios. Al mismo tiempo, se reducirá la cantidad de piezas que deben almacenarse y deberán adaptar sus operaciones a las peculiaridades de la electrificación. 

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