Los transportistas españoles concentran el 12,3% de la actividad internacional europea y trabajan con una carga media superior al promedio comunitario
España mantiene una posición especialmente relevante en el transporte internacional de mercancías por carretera. En 2025, los vehículos matriculados en España realizaron el 12,3% de toda la actividad internacional de la Unión Europea medida en toneladas-kilómetro, lo que sitúa al país como segundo operador de la UE, únicamente por detrás de Polonia.
Los datos proceden del último análisis de Eurostat sobre el transporte de mercancías por carretera en Europa. Polonia mantiene un amplio liderazgo, con el 32,1% de las toneladas-kilómetro internacionales, mientras España ocupa la segunda posición.
El peso español no se limita al tráfico internacional. Considerando toda la actividad de transporte de mercancías por carretera, España alcanzó en 2025 272.600 millones de toneladas-kilómetro, equivalentes al 14,5% del total de la UE. Solo Polonia, con el 20,2%, y Alemania, con el 14,7%, registraron un volumen superior.
Una de cada tres toneladas-kilómetro españolas corresponde a actividad internacional
El mercado español combina así un volumen elevado de transporte nacional con una importante orientación hacia otros países europeos.
En 2025, el transporte internacional representó el 32,1% de toda la actividad realizada por los vehículos españoles, frente al 32,6% registrado un año antes. Esto significa que prácticamente una de cada tres toneladas-kilómetro realizadas por los transportistas españoles procede de operaciones internacionales.
La posición de España contrasta con la de otros grandes mercados europeos en los que la actividad nacional tiene un peso mucho mayor. Al mismo tiempo, se sitúa lejos de economías más pequeñas y fuertemente especializadas en transporte internacional, como Luxemburgo o Lituania, donde más del 90% de la actividad de sus transportistas se realiza fuera del mercado doméstico.
La combinación de ambas dimensiones permite a España mantenerse entre los mayores mercados europeos y, al mismo tiempo, ocupar una posición destacada en los tráficos internacionales.
Los camiones españoles superan la carga media europea
Los datos también muestran diferencias en la utilización de los vehículos. En las operaciones internacionales, los transportistas españoles registraron en 2025 una carga media de 18 toneladas por kilómetro recorrido con mercancía, frente a una media comunitaria de 15,9 toneladas.
España supera así en 2,1 toneladas el promedio europeo y se sitúa entre los países con mayores cargas medias en operaciones internacionales, únicamente por detrás de Finlandia, Francia y Grecia y al mismo nivel que Portugal.
Este indicador se obtiene dividiendo las toneladas-kilómetro realizadas entre los kilómetros recorridos con carga y permite aproximarse al grado de aprovechamiento del vehículo durante las operaciones.
La diferencia cobra especial importancia en el transporte de larga distancia, donde la eficiencia de cada desplazamiento repercute directamente sobre costes como combustible o energía, mantenimiento, neumáticos, tiempos de conducción y utilización de los vehículos.
España concentra el 14,5% del transporte europeo por carretera
En conjunto, la Unión Europea registró en 2025 1,886 billones de toneladas-kilómetro de transporte de mercancías por carretera, un 0,9% más que el año anterior. Polonia, Alemania, España, Francia e Italia concentraron conjuntamente el 67,1% de toda la actividad europea.
España se mantiene, por tanto, como tercer mercado de la UE por actividad total y segundo por transporte internacional, una posición que refleja tanto el tamaño de su mercado logístico como la actividad que desarrollan sus empresas fuera de las fronteras nacionales.
Para el vehículo industrial, esta dimensión internacional implica un uso especialmente intensivo de las flotas y sitúa en primer plano cuestiones como fiabilidad, mantenimiento, disponibilidad del vehículo, eficiencia y coste total de propiedad.
Los datos europeos muestran así que el transporte español no solo tiene peso por su mercado interior. Más de una décima parte de toda la actividad internacional de mercancías por carretera de la UE está ya en manos de vehículos matriculados en España.


