¿Qué podrá aportar la conexión 5G al sector del automóvil?

La conectividad y el desarrollo del 5G abren las puertas a un futuro más seguro y lleno de posibilidades.

Las nuevas tecnologías no se detienen. Los avances son constantes y sus beneficios son capaces de llegar a cualquier sector. Una novedad que está más cerca que nunca es la conexión 5G. Según parece, esta tecnología traerá una multitud de cambios en la vida diaria de los ciudadanos. Pero, ¿en qué afectará al sector del automóvil?

El 5G se define como la “quinta generación” y, básicamente, mejorará la conexión a Internet haciendo incluso que las descargas sean más rápidas que con una fibra óptica. Pero, sin duda, el aspecto más importante será la reducción del tiempo de latencia, es decir, del tiempo que ocurre entre que envías una petición hasta que recibes el primer bit de respuesta.

La conexión 5G beneficiará especialmente al Internet destinado a las cosas como por ejemplo las casas o el coche. Dentro del mundo de la automoción, las principales ventajas se notarán con mayor fuerza en el coche autónomo ya que el 5G será capaz no solo de detectar con mayor facilidad a un ciclista sino que también podrá comunicarse con anterioridad al móvil de este ciclista, con lo que habrá previsto su presencia mucho antes de lo que un humano hubiera sido capaz.

En esta carrera por la 5G, no todos los países están necesariamente al mismo nivel. Se puede decir que Europa llega un poco tarde. Parte de culpa es de Bruselas, que tarda en ponerse de acuerdo sobre una normativa de comunicación inalámbrica. A Bruselas le gustaría disponer de WiFi, que es más rápido de implantar, pero la mayoría de los agentes del mercado, incluidos los fabricantes de automóviles y algunos países, como España, preferirían el 5G debido a su potencial mucho mayor para transmitir datos.

El vehículo autónomo es lo que hace soñar a los fabricantes de automóviles. La tecnología 5G promete información continua y en tiempo real en la que los fabricantes pueden confiar para desarrollar coches completamente autónomos.

Todo este desarrollo podrá tener consecuencias que aún son difíciles de vislumbrar: disminución de problemas de atascos (gracias a la comunicación coche – coche o coche – carretera), caída importante de la accidentalidad, precisión en los trayectos… una tendencia que se puede ver en los conceptos de los nuevos vehículos, como lo demuestra el  Volvo 360c o BMW iNext.

comparte...