El Good Tax Guide 2026 de Transport & Environment sitúa a España entre los 12 países de la UE donde los incentivos fiscales al coche eléctrico corporativo no compensan ni el 50% de la diferencia de precio frente a un modelo de gasolina equivalente.
El concesionario, punto de conexión entre empresa y mercado
Para la distribución oficial, el coche de empresa es una pieza estratégica. El concesionario no solo participa en la venta inicial, sino también en el asesoramiento sobre coste total de propiedad, fiscalidad, financiación, recarga, mantenimiento, valor residual y futura salida al mercado de ocasión.
Una fiscalidad clara permitiría que las empresas planificaran mejor sus inversiones y que la red comercial pudiera trasladar al cliente un mensaje más sencillo: cuánto cuesta realmente electrificar una flota, qué ahorro puede generar, qué infraestructura necesita y qué valor conservará el vehículo cuando llegue al mercado de VO.
La conclusión del Good Tax Guide 2026 es que Europa sigue avanzando a distintas velocidades. Algunos países han convertido la fiscalidad corporativa en una herramienta eficaz para acelerar el cambio tecnológico, mientras otros, entre ellos España, todavía no ofrecen una señal suficiente. Para que el canal empresa actúe como motor de electrificación y no como cuello de botella, será necesario alinear fiscalidad, ayudas, recarga y renovación de flotas con una estrategia estable y comprensible para las compañías.


