La preocupación de los concesionarios americanos por el vehículo eléctrico: «Los consumidores no están preparados”

Los distribuidores estadounidenses alzan la voz y explican con cifras el poco interés que todavía despiertan los coches eléctricos entre los consumidores. 

General Motors se ha comprometido a no producir coches de gasolina para 2030. Ford ha anunciado que solo venderá vehículos eléctricos en Europa para 2035. Con estos titulares, uno podría pensar que los consumidores están clamando por los vehículos eléctricos. Sin embargo, la realidad no dice lo mismo. Los concesionarios americanos muestran su preocupación ante estos anuncios de las marcas ya que el interés del comprador por esta propulsión sigue siendo bajo. 

The Wall Street Journal recoge en una de sus publicaciones un análisis con la situación de los distribuidores americanos en la actualidad. “El consumidor de la zona central de Estados Unidos aún no está preparado para pasarse a los vehículos eléctricos”, explican. Los concesionarios ratifican la anterior información citando las largas distancias que muchos de sus clientes recorren a diario y la falta de infraestructura de recarga fuera de las grandes ciudades.

El año pasado los vehículos con baterías representaron menos del 2% de las ventas de automóviles en Estados Unidos. Según el medio, la mayoría de los consumidores que acuden a las salas de exposición no están comprando coches eléctricos. Y es que con los precios de la gasolina relativamente bajos, incluso los modelos híbridos están siendo difíciles de vender.

Muchos concesionarios dicen que eso les pone en una situación delicada. “Nadie está seguro de si los clientes harán el cambio hacia el eléctrico y con qué rapidez”. De hecho, el medio también apunta que alrededor de 180 concesionarios de General Motors han decidido renunciar a sus franquicias de Cadillac para no invertir en las actualizaciones que GM ha exigido para vender coches eléctricos.

Falta de confianza

Si bien es cierto que la tecnología está evolucionando rápidamente, apuntan que incluso los consumidores que anteriormente han tenido un vehículo eléctrico no están realmente interesados ​​en comprar otro. Citan la falta de infraestructura de carga, la autonomía limitada de los coches por carga y el precio de compra como sus principales objeciones.

Además, los concesionarios americanos también están preocupados por su impacto en la posventa. “Los vehículos eléctricos suelen tener menos piezas mecánicas y no requieren el mismo tipo de servicio que los coches con motor de gasolina. Ese trabajo es ahora mismo un gran centro de beneficios para los concesionarios. También impactará a la posventa”, explican desde un concesionario Chevrolet. 

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