Los planes de estímulo a la automoción de los Gobiernos del mundo con un mismo objetivo: acelerar la movilidad eléctrica

Los distintos incentivos presentados por las Administraciones apuestan, en su mayoría, por avanzar hacia un modelo de movilidad de bajas emisiones. 

La recuperación del sector del automóvil en todo el mundo está condicionada, en gran parte, por los distintos planes de impulso presentados por los Gobiernos. Cada uno de ellos tiene unas medidas específicas y concretas según el país y sus necesidades. Sin embargo, todos ellos coinciden en un mismo objetivo: acelerar la llegada de la movilidad eléctrica y construir un sector donde primen las bajas emisiones. 

Los planes presentados por España, Francia, Alemania, Austria, Reino Unido, China o las medidas impulsadas en los Estados Unidos coinciden en la necesidad de apostar por la electrificación en la nueva realidad post COVID-19. Los anteriores países han aumentado las ayudas para favorecer la demanda de vehículos eléctricos y las inversiones destinadas a construir una red de infraestructuras potente. 

En el caso de Alemania, los subsidios para esta propulsión se han duplicado pasando de los 3.000 euros a los 6.000. En Francia, las ayudas para la compra de vehículos eléctricos nuevos llegan hasta los 5.000 euros; España otorga subvenciones de hasta 5.500; en Reino Unido hasta los 3.000; en Austria alcanzan los 5.000 euros. Por su parte, China extendió los incentivos por dos años más y se comprometió a mejorar la infraestructura de recarga. En Estados Unidos, aunque no hay un plan específico para el sector, hay diferentes estímulos que varían según el estado.

Con las ayudas, los Gobiernos pretenden eliminar uno de los principales obstáculos del vehículo eléctrico: el precio. «Cuando se tiene en cuenta que los costes de funcionamiento del eléctrico son más bajos y los impuestos son reducidos, el cliente se encuentra que los vehículos eléctricos son una opción muy competitiva», señala Peter Stephens, jefe de asuntos externos y gubernamentales del Reino Unido en Nissan Motor. 

Algunos países apuestan por la neutralidad tecnológica

El objetivo para avanzar hacia la electrificación ya está marcado. Sin embargo, habrá que ver si la apuesta por esta tecnología es suficiente para contrarrestar la recesión en el sector dado el peso que tienen en las ventas los modelos de gasolina y diesel. Por eso, muchos países como España o Francia también han otorgado incentivos a los modelos de diésel o gasolina. 

«Para seguir siendo competitivos y pensar juntos en la protección del clima y la economía, aún necesitamos una combinación de ofertas que incluyan motores de combustión modernos y eficientes», reclaman desde el organismo comercial de la industria alemán, VDA. 

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