La automoción británica advierte sobre las consecuencias para el sector de una salida forzosa de la Unión Europea

El sector de la automoción del país británico está inmerso en un estado de preocupación por la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

El Brexit sigue trayendo cola en Reino Unido y en el resto de la Unión Europea. Tras el fracaso de la salida pactada en el Parlamento británico, la incertidumbre se ha adueñado de los mercados ingleses y está afectando negativamente a toda la industria. La automoción británica se ha encargado de advertir a los ciudadanos y a los representantes políticos las duras consecuencias que tendría un Brexit duro.

El día 31 de octubre se producirá la salida definitiva de Reino Unido de la UE y aún no se ha alcanzado un acuerdo pactado. A este impás político se une que ya de por sí suele registrarse un período de bajos volúmenes de producción y ventas tras el verano.

De hecho, en su momento, cuando se preveía que el Brexit se produciría en marzo, algunas plantas de automoción tenían previsto realizar paradas de producción para mitigar los efectos de cualquier interrupción en la cadena de suministro.

La mala situación política repercute de forma directa en el sector de la automoción. En el pasado mes de abril, la producción de automóviles se desplomó un 44,5% en el país con unas 71.000 unidades. Según avisa el sector del automóvil, se calcula que el año 2019 finalizará con una caída del 10% en la producción respecto a 2018. Las perspectivas podrían ser muy diferentes si finalmente no hay acuerdo para la salida del Reino Unido de la UE.

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