Jeff Carlson, presidente de la NADA: “Los concesionarios debemos ser parte de los cambios que se avecinan”

Jeff Carlson ha tenido el honor de llevar a la NADA, la patronal de los concesionarios estadounidenses, hasta la celebración de su siglo de historia, que tendrá lugar durante este año. Este empresario, que lleva más de treinta años al frente de tres concesionarios en el estado de Colorado, tiene clara la importancia de su organización para defender los intereses de los concesionarios, pero también el papel que debe desempeñar la NADA para prepararles ante los retos que ya están cambiando la distribución oficial.  Esta entrevista forma parte del último número de Proassa Magazine. Raúl Morales (Gabinete de Comunicación de Faconauto).

La NADA cumple 100 años de actividad, ¿Cuáles han sido a su juicio los principales logros de su organización en este siglo de vida?

Desde su nacimiento, la finalidad de la NADA ha sido proteger y defender los derechos de los concesionarios. A lo largo de nuestra historia, hemos tenido que afrontar muchos retos por parte de los gobiernos y de los fabricantes contra la integridad del sistema de franquiciado que representan los concesionarios. Cada vez que hemos tenido que hacer frente a estos retos, la NADA ha salido airosa cuando ha dicho que el modelo de distribución de los concesionarios es el más eficiente y transparente para el cliente a la hora de vender y reparar sus vehículos nuevos. Además, nuestra organización y sus miembros han contribuido a sus comunidades durante este siglo. Empleamos a 1 millón de personas, aportando viabilidad a pueblos y ciudades a lo largo de todo el territorio americano. Apoyamos socialmente a hospitales, actividades deportivas infantiles o cuando hay un desastre natural. Eso es lo que hacemos: apoyamos a los pueblos y ciudades donde tenemos nuestros negocios.

¿Qué importancia ha tenido la NADA para los concesionarios del país?

Me atrevería a decir que, sin una organización como la NADA, muchos concesionarios del país habrían desaparecido. Los concesionarios de los Estados Unidos saben que su asociación está constantemente representando y protegiendo sus intereses. Los políticos y los gobiernos comprenden la importancia de los concesionarios, y ese es el papel que juega la NADA en nombre de los empresarios.

¿Cómo ha sido su labor de lobby con el Congreso de los Estados Unidos durante todo este tiempo?

Una de las principales actividades que la NADA ha llevado a cabo a lo largo de su historia es propiciar un diálogo con los miembros del Congreso. El hecho de que nuestros concesionarios sean votantes en cada estado y distrito es una ventaja, evidentemente. Nuestro objetivo ha sido siempre “educar” a los congresistas respecto el papel que juegan los concesionarios. No pedimos favores especiales del Congreso, pero argumentamos con los datos que proporciona nuestra aportación a la economía. Y nos sentimos satisfechos porque en nuestros 100 años de historia, el Congreso ha comprendido el valor de nuestra contribución.

¿Qué problemas regulatorios y legales tienen a día de hoy los concesionarios de Estados Unidos?

Hemos tenido que hacer frente a un contexto en el que los reguladores federales han creído que era necesario regular más nuestra actividad y la relación con nuestros clientes. Aunque la NADA considera que esas regulaciones pueden ser positivas y hemos aceptado aquellas con sentido común, nos preocupa cuando van demasiado lejos. Ahora mismo, estamos preocupados por regulaciones que restringirían cómo financiamos los coches a nuestros clientes. A lo largo de los tres últimos años hemos luchado contra leyes que alterarían cómo trabajamos con los clientes que aseguran su financiación cuando compran el coche nuevo. Otro foco de preocupación tiene que ver con el hecho de que ciertos partidos estén pidiendo cambios legales para desmantelar el sistema de franquiciado de los concesionarios. La Comisión Federal de Comercio, a primeros de este año, celebró una vista para abordar la cuestión del valor del sistema de franquicia. Este tipo de cosas despierta nuestra inquietud, y la NADA seguirá presionando a los reguladores para hacerles ver nuestra importancia. Con la administración Trump esperamos poder dialogar y expresar nuestros puntos de vista y mostrar que una regulación razonable es siempre mejor que una que vaya demasiado lejos y que sea dura.

¿Qué reformas legales se están impulsando a favor de los concesionarios?

Seguimos ocupándonos de los impuestos que los concesionarios tienen que pagar cuando un operador decide dejar el negocio y pasárselo a sus herederos. Lo cierto que esta carga puede ser considerable. Esperamos que la llegada de Donald Trump nos permita cambiar las leyes respecto a este impuesto.

¿Cómo son actualmente sus relaciones con el Gobierno y los partidos políticos?

Estamos comprometidos con los dos grandes partidos. El pasado verano, la NADA asistió a las dos convenciones, la demócrata y la republicana. Nos reunimos de igual modo con los representes de los dos partidos. Bajo mi punto de vista, es esencial que mantengamos este diálogo equilibrado.

¿Qué retos cree que tendrán que afrontar las franquicias en los próximos años?

Los cambios que vienen en movilidad, en vehículos semiautónomos o totalmente autónomos, han de ser temas de los que los concesionarios de todo el mundo deben tomar buena nota. Cualquiera de estas tendencias podría cambiar la automoción y, combinadas, seguramente, tendrán un impacto. Mi punto de vista es que tenemos que ser parte de esta conversión al tiempo que estas nuevas tendencias evolucionan. En este sentido, como presidente de la NADA, mi papel es asegurar que educamos a nuestros concesionarios en estas nuevas tecnologías

Su mercado parece que ya ha tocado techo. ¿Cómo cree evolucionarán las ventas en los próximos años? ¿Cómo evolucionará la rentabilidad?

No hay duda de que últimamente hemos asistido a los mejores cinco años de nuestra historia reciente. No vemos que las ventas vayan a caer con fuerza en los próximos tres años, y se mantendrán por encima de los 16,5 millones de unidades un futuro probable. Igualmente, la rentabilidad de los concesionarios ha sido magnífica en el último lustro. La buena noticia es que, con los grandes volúmenes de ventas de los últimos años, lo normal es que nuestro negocio de posventa goce de muy buena salud en los próximos años. Nuestro mercado es único, en el sentido de que el taller y la venta de piezas contribuyen enormemente a las ganancias de nuestros concesionarios.

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