La rumorología sobre el posible desarrollo de un coche autónomo por parte de Apple nos ha perseguido desde hace un par de años, con cientos de noticias al respecto y en medio de una gran expectación (y cierto miedo) en el sector. Pues bien, según publica Bloomberg, el Proyecto Titan, que así se llamaría su nombre en clave, se habría quedado en nada. Apple renuncia a construir su propio coche.

En su lugar, se centrará en desarrollar un software de conducción autónoma para ser instalado en los modelos creados por los fabricantes de coches “tradicionales”. Por cierto, algo que los observadores sectoriales llevan años anunciando.

La información de Bloomberg apunta que el equipo de 1.000 personas que estaban adscritas al Proyecto Titan ha quedado desmantelado, con sus trabajadores recolocados o simplemente despedidos. La empresa se habría dado de plazo hasta finales de 2017 para decidir qué dirección tomar respecto a su coche.

Parece que ha pesado en esta decisión la falta de liderazgo, las desavenencias en la estrategia a seguir y los retos que hubiera tenido que abordar en la cadena de suministro de los componentes.

Apple empezó este proyecto en 2014 y tenía un plan muy ambicioso para poner patas arriba la industria del motor. El enfoque parecía claro: el coche es en sí mismo un dispositivo móvil.

En septiembre, el New York Times publicó una información según la cual, Apple habría entrado ya en fase de pruebas en situaciones reales, lo que parecía indicar un aumento en su interés por este campo, aunque, según informaba ya el rotativo, éste no se centraría tanto en fabricar un coche como en desarrollar un software para vehículos autónomos.

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