Un lugar privilegiado, camino de Paris
A mitad de camino entre Barcelona y Paris, a escasos metros de la salida 29 (Saint-Flour) en la A75, encontramos un castillo hotel totalmente encantador.
Estos castillos antiguos reacondicionados en hotel, ofrecen siempre un encanto particular. Nada que ver con los moteles de autopista u otros hoteles más convencionales. En primer lugar, el reducido número de habitaciones, y luego un ambiente diferente resultado del paso de los siglos. En cuanto a precio, muy abordable. Me permitiré añadir que en este caso el ratio precio/prestaciones es alto.
El edificio del siglo XV está muy bien conservado. Tiene todas las comodidades que se pueden esperar en un establecimiento de este estilo: para los deportistas una cancha de tenis nueva y para los aficionados al sol una piscina (para chapotear), un bosque para los que se quieren perder y Saint-Flour para visitar el pueble precioso y sus museos.
A pesar de la proximidad de la autopista, el sitio goza de una tranquilidad absoluta y de un entorno natural encantador. Desde cualquier ángulo del que se contemple, el jardín aparece como una auténtica obra de arte con una extraordinaria variedad de plantas.
En el interior, las enormes chimeneas recuerdan que, antiguamente, no existía otro tipo de calefacción que la leña.
Pero dado que una foto vale más que 100.000 palabras, he aquí un diaporama con muchas imágenes.
Fuente:
www.chateaudevarillettes.com