Las Sequoias Gigantes de Yosemite
Uno de los viajes más inolvidables que podemos hacer en EE.UU. supone visitar algunos de sus Parques Nacionales. Probablemente el más conocidos, más extenso y más visitado sea el de Yellowstone, famoso por su Oso Yogui. Al que le guste la naturaleza y los paisajes espectaculares, visitar cualquier de ellos supondrá unos recuerdos mágicos.
Yosemite constituye un destino absolutamente necesario para cualquier viajante que piensa ir a California: no está lejos de una gran ciudad , San Francisco (menos de 4 horas de coche), a donde se llega fácilmente desde Europa. Ofrece una variedad de paisajes asombrosamente fotogénicos y muchas actividades ligadas a la naturaleza. La oferta hotelera es tan variada como las vistas, desde el camping en tienda o en cabaña, hasta hoteles de gran lujo como el Ahwahnee.
Entre hotel y tienda de campaña: las cabañas de Yosemite. ¡Cuidado con los osos!
Existen muchas rutas posibles y lugares peculiares para pararse y dedicar su tiempo a la naturaleza excepcionalmente bella. Contemplar una puesta de sol desde Glacier Point, recorrer la carretera hasta el Tioga Pass (el puerto, cerrado en invierno, que permite cruzar las Montañas Rocosas) a más de 3.000 m en coche o si se atreve, escalar el famoso Gran Capitán, la pared más lisa y vertical del mundo (foto abajo).
Desde San Francisco, uno de los accesos más bonitos, es pasando por Mariposa Grove, la zona de los Sequoias Gigantes (también llamados Red Wood en inglés por su color): una atracción en si mismo. Este corto diaporama le dará una idea del gigantismo de estos árboles milenarios.
Y a los que les gustan el golf, hay uno precioso, situado donde el antiguo aeropuerto de Wawona, inhabilitado desde hace años por razón de protección medioambiental (foto abajo).