Lotus Elise: una pequeña bomba que está al origen del Roadster Tesla
La semana antepasada (la pasada era Semana Santa y no hubo MAG), probamos el Roadster Tesla. Nos impresionaron las cualidades que ofrece este deportivo de propulsión eléctrica, pero nos quedamos con ganas de volver a conducir el coche que ha estado al origen del Tesla.
Estéticamente hablando, el Lotus Elise es más equilibrado que el Tesla. Sus líneas son, como me lo decía una amiga mía, sexy. En pocas palabras, su diseño llama la atención, al igual que el eléctrico, pero con un aspecto global más fino y más conseguido.
Por ello el Lotus no tiene el maletero del Tesla. Es muy reducido y es absolutamente imposible meter dentro una bolsa de golf.
En cuanto a aceleraciones, el Elise sorprende, porque su poco peso (menos de 800 kg) le otorgan unas excelentes prestaciones. Sobre todo cuando el motor lleva el kit con el cual se le sacan 200 caballos. Un verdadero coche de carrera.
Pero las sensaciones resultan muy diferentes a las que ofrece el Tesla, cuya aceleración es verdaderamente espectacular.
Aquí se acaban las comparaciones, dado que uno es eléctrico y el Lotus que hemos probado lleva motor de gasolina. El chasis de aluminio soldado le confiere una rigidez increíble lo que permite un agarre en curva difícilmente posible con los deportivos más comunes.
Parece que el Elise va pegado a la carretera y que nada le va a poder sacar de su trayectoria. La sensación de seguridad es enorme.
También es importante notar que el consumo del Lotus es muy razonable y no va a arruinar su dueño.
Al haber podido probar dos vehículos muy parecidos en apariencia, pero completamente diferentes tecnológicamente hablando, nuestra conclusión será muy sencilla.
Sólo se pueden comparar por su aspecto, en el resto, uno es un vehículo muy deportivo, pero clásico, el otro, el Tesla Roadster, es una revolución tecnológica y realmente el primer coche eléctrico que se comercializa desde hace unos años ya.