Este diaporama demuestra, si hiciera falta, que el hombre sigue soñando con vehículos excepcionales.
Fernando Alonso despierta pasiones, más aún desde que corre para la marca del Cavallino Rampante, Ferrari. La afición a los coches de lujo, por mucha crisis que haya, sigue empujando una industria que, en general, parece contentarse con ofrecer modelos sosos con una única obsesión: consumir menos.
Muy en la línea actual, esta tendencia, gracias a los equipos de diseño de los grandes fabricantes y de algunos más modestos, admite excepciones. Estas excepciones son las que permiten que el Automóvil siga haciéndonos soñar…