The Peninsula Hong Kong (1ª Parte)
Considerado por muchos viajeros como uno de los diez mejores hoteles del mundo,
THE PENINSULA Hong Kong
representa una leyenda en si.
Se encuentra en el barrio de Tsim Sha Tsui, a la punta sur de Kowloon, famoso por sus centros comerciales con presencia de todas las grandes marcas de lujo.
Desde su apertura en el año 1928, y por muchos años más sin duda, este establecimiento constituye una etapa obligada para quien pase por Hong Kong.
Aunque en este caso, la obligación se vuelve placer, él que supone pasar unos días en un palacio sólo digno de elogios.

Al Peninsula, uno puede llegar por su cuenta hasta la puerta principal, elegir el traslado en helicóptero o en uno de los soberbios vehículos de la casa: 15 Rolls-Royces Phantom de color verde (Brewster Green), discretamente estampados con el escudo de “la maison”. Pero esta extraordinaria flota será objeto de un artículo a parte que le ofreceremos en una próxima edición.
Llegada de huespedes al hotel en uno de los Rolls-Royce Phantom
Si tuviera que personificar el lujo, me atrevería a decir que el Hotel Peninsula de Hong Kong, por la calidad del servicio que ofrece a sus huéspedes, representa lo que más se le acerca.
Vistas nocturnas del Hong Kong Island Skyline desde una habitación
de las animaciones de luces Empezando a la llegada hasta el último momento, todo son atenciones discretas, sutiles delicadezas, ayudas oportunas, que demuestran, que para El Peninsula, lo que más importa es el bienestar del cliente. No por nada el ratio de empleados por huésped nunca baja de 3 por 1, el más alto de Hong Kong.
Una de las lujosas suites Harbour View, dormitorio y salón
En inglés, se utilizan las palabras “beyond expectancies”, o sea más allá de lo mejor que uno puedo esperar, y esto es exactamente lo que entrega esta inolvidable institución. Desde la gentileza de todos los empleados hasta los más sofisticados detalles técnicos, muchos de ellos ideado por el mismísimo presidente de la compañía, Sir Michael Kadorrie. Por ejemplo, los teléfonos que se encuentran en los baños, tienen la particularidad de filtrar los posibles ruidos de agua y el eco de manera a que su interlocutor escuche una conversacióncomo si estubiera en un ambiente normal.
Desde la misma bañera se puede disfrutar de la vista a Kowloon
El nuevo Centro de Congreso en Hong Kong Island
Después de una estancia en El Peninsula, me viene a la mente el capítulo de un curso sobre fidelización de los clientes, donde el profesor definía un concepto que llamaba T.C.D. (Total Customer Delight), o sea Placer Total del Cliente. Si una entidad lo consigue, está asegurada que sus clientes volverán.
Terminal del Star Ferry en Hong Kong Island, el Edificio IFC con el Victoria Peak detrás
Es exactamente lo que ocurre con el Hotel Peninsula de Hong Kong.
Fuente:
The Peninsula Hotel