La sociedad que gestiona la actividad del motor en el país, CAAM, ha avanzado que en mayo se comercializaron 1,2 millones de vehículos en China, de los que 850.000 fueron turismos, el tipo de coche más vendido.
A falta de que la entidad concrete el dato oficial —probablemente más elevado que el estimado inicialmente—, el resultado del mes supondría un descenso en comparación con mayo de 2010 del 17,3% en el capítulo de vehículos y un 18,5% en el renglón de turismos.
El mes de abril supuso el punto de inflexión en un mercado que, hasta enero pasado, se beneficiaba de un programa de incentivos para comprar coches instalado por el Gobierno central en enero de 2009. La rápida madurez en las matriculaciones de coches en China también ha sido clave.
En 2010, el promedio de crecimiento mensual de las ventas superó el 30%, y rebasó el 50% durante varios meses.
El ejercicio pasado se distribuyeron 18 millones de automóviles en China, dato que triplicó la cifra de ventas del país alcanzada sólo un lustro antes.
Difícil comparación
Bajo esa circunstancia, las marcas de automóviles, especialmente las extranjeras, tienen cada vez más dificultades para crecer una vez que han alcanzado un volumen grueso en el último par de años.
General Motors (GM) dijo el martes que se sus entregas en China decrecieron un 2,7% en mayo, con algo menos de 200.000 unidades y después de experimentar otro descenso comercial en abril.
El fabricante estadounidense comercializó dos millones de automóviles en China en 2010, más que en su feudo local.
En el mismo periodo, Toyota Motor redujo sus ventas un 35% y Honda un 32%. Ford Motor tuvo mejor suerte e incrementó sus ventas un 14%, con 45.162 unidades.
Las autoridades de China consideran complicado que el gigante asiático pueda crecer de modo indefinido a tan elevado ritmo. A comienzos de año estimaban que las ventas crecerían entre un 15% y un 20% en 2011.
Ahora piensan en un 10%, un 15% como máximo. Sólo la primera estimación, eso sí, supondría añadir 1,8 millones de automóviles. El doble de lo que se matriculó en España en 2010.